Descripción
Una joya de alta orfebrería creada para las devotas más exigentes. Una pieza que aúna la tradición centenaria de la joyería sevillana con la técnica más delicada del fotoesmalte.
El rostrillo, símbolo de luz y pureza que enmarca el rostro de la Virgen, ha sido forjado completamente a mano. Su estructura exterior está realizada en oro amarillo de 18 quilates con volutas y rocallas barrocas cinceladas a buril, con ese acabado texturizado y brillante propio de la orfebrería antigua.
En su interior, un marco de oro blanco con acabado diamantado, que aporta luminosidad y hace resaltar el centro de la pieza.
El corazón de la joya es el rostro en fotoesmalte. Una técnica artesanal de gran complejidad donde la imagen de tu Virgen, Cristo o ser querido se vitrifica a alta temperatura sobre una base de esmalte. El resultado es un retrato de una dulzura y realismo inigualables, con un brillo porcelánico eterno, que no se borra ni pierde color con el paso del tiempo.
Es una joya completamente personalizable. Podemos elaborar tu rostrillo con la advocación que usted quiera: Esperanza de Triana, Macarena, Rocío, Carmen, o con la fotografía de quien desee llevar. Cada rostrillo es único.




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